INTRODUCCIÓN
GENERAL AL
CONCRETO
El concreto
es un material durable y resistente pero, dado que se trabaja en su forma
líquida, prácticamente puede adquirir cualquier forma. .Esta combinación de
características es la razón principal por la que es un material de construcción
tan popular para exteriores.
Ya sea que
adquiera la forma de un camino de entrada amplio hacia una casa moderna, un
paso vehicular semicircular frente a una residencia, o una modesta entrada
delantera, el concreto proporciona solidez y permanencia a los lugares donde vivimos.
En la forma
de caminos y entradas, el concreto nos conduce a nuestro hogar, proporcionando
un sendero confortable hacia la puerta.
Además de
servir a nuestras necesidades diarias en escalones exteriores, entradas y
caminos, el concreto también es parte de nuestro tiempo libre, al proporcionar
la superficie adecuada para un patio.
El concreto
de uso común, o convencional, se produce mediante la mezcla de tres componentes
esenciales, cemento, agua y agregados, a los cuales eventualmente se incorpora
un cuarto componente que genéricamente se designa como aditivo.
Al mezclar
estos componentes y producir lo que se conoce como una revoltura de concreto,
se introduce de manera simultánea un quinto participante representado por el
aire.
La mezcla
intima de los componentes del concreto convencional produce una masa plástica
que puede ser moldeada y compactada con relativa facilidad; pero gradualmente
pierde esta característica hasta que al cabo de algunas horas se torna rígida y
comienza a adquirir el aspecto, comportamiento y propiedades de un cuerpo
sólido, para convertirse finalmente en el material mecánicamente resistente que
es el concreto endurecido.
La
representación común del concreto convencional en estado fresco, lo identifica
como un conjunto de fragmentos de roca, globalmente definidos como agregados,
dispersos en una matriz viscosa constituida por una pasta de cemento de
consistencia plástica. Esto significa que en una mezcla así hay muy poco o
ningún contacto entre las partículas de los agregados, característica que
tiende a permanecer en el concreto ya endurecido.
Consecuentemente
con ello, el comportamiento mecánico de este material y su durabilidad en
servicio dependen de tres aspectos básicos:
Las
características, composición y propiedades de la pasta de cemento, o matriz
cementante, endurecida.
La calidad
propia de los agregados, en el sentido más amplio.
La afinidad
de la matriz cementante con los agregados y su capacidad para trabajar en
conjunto.
En el primer
aspecto debe contemplarse la selección de un cementante apropiado, el empleo de
una relación agua/cemento conveniente y el uso eventual de un aditivo
necesario, con todo lo cual debe resultar potencialmente asegurada la calidad
de la matriz cementante.
En cuanto a
la calidad de los agregados, es importante adecuarla a las funciones que debe
desempeñar la estructura, a fin de que no representen el punto débil en el
comportamiento del concreto y en su capacidad para resistir adecuadamente y por
largo tiempo los efectos consecuentes de las condiciones de exposición y
servicio a que esté sometido.
Finalmente,
la compatibilidad y el buen trabajo de conjunto de la matriz cementante con los
agregados, depende de diversos factores tales como las características físicas
y químicas del cementante, la composición mineralógica y petrográfica de las
rocas que constituyen los agregados, y la forma, tamaño máximo y textura
superficial de éstos.
De la
esmerada atención a estos tres aspectos básicos, depende sustancialmente la
capacidad potencial del concreto, como material de construcción, para responder
adecuadamente a las acciones resultantes de las condiciones en que debe prestar
servicio. Pero esto, que sólo representa la previsión de emplear el material
potencialmente adecuado, no basta para obtener estructuras resistentes y
durables, pues requiere conjugarse con el cumplimiento de previsiones
igualmente eficaces en cuanto al diseño, especificación, construcción y
mantenimiento de las propias estructuras.
CEMENTOS
RECOMENDABLES POR SUS EFECTOS EN EL CONCRETO
Las
condiciones que deben tomarse en cuenta para especificar el concreto idóneo y
seleccionar el cemento adecuado para una obra, pueden determinarse por la
indagación oportuna de dos aspectos principales:
1) las
características propias de la estructura y de los equipos y procedimientos
previstos para construirla.
2) las
condiciones de exposición y servicio del concreto, dadas por las
características del medio ambiente y del medio de contacto y por los efectos
previsibles resultantes del uso destinado a la estructura.
Existen
diversos aspectos del comportamiento del concreto en estado fresco o
endurecido, que pueden ser modificados mediante el empleo de un cemento
apropiado, para adecuar los a los requerimientos específicos dados por las
condiciones de la obra. Las principales características y propiedades del
concreto que pueden ser influidas y modificadas por los diferentes tipos y
clases de cemento, son las siguientes:
Cohesión y
manejabilidad
Concreto
Pérdida de revenimiento fresco
Asentamiento
y sangrado
Tiempo de
fraguado
Adquisición
de resistencia mecánica
Concreto
Generación de calor endurecido
Resistencia
al ataque de los sulfatos
Estabilidad
dimensional (cambios volumétricos)
Estabilidad
química (reacciones cemento-agregados)
En algunos
aspectos la influencia del cemento es fundamental, en tanto que en otros
resulta de poca importancia porque existen otros factores que también influyen
y cuyos efectos son más notables. No obstante, es conveniente conocer y tomar
en cuenta todos los efectos previsibles en el concreto, cuando se trata de
seleccionar el cemento apropiado para una obra determinada.
EFECTOS EN
EL CONCRETO FRESCO
COHESIÓN Y
MANEJABILIDAD
La cohesión
y manejabilidad de las mezclas de concreto son características que contribuyen
a evitar la segregación y facilitar el manejo previo y durante su colocación en
las cimbras. Consecuentemente, son aspectos del comportamiento del concreto
fresco que adquieren relevancia en obras donde se requiere manipular
extraordinariamente el concreto, o donde las condiciones de colocación son
difíciles y hacen necesario el uso de bomba o el vaciado por gravedad.
Prácticamente,
la finura es la única característica del cemento que puede aportar beneficio a
la cohesión y la manejabilidad de las mezclas de concreto, por tanto, los
cementos de mayor finura como el portland tipo III o los portland-puzolana
serían recomendables en este aspecto. Sin embargo, existen otros factores con
efectos más decisivos para evitar que las mezclas de concreto segreguen durante
su manejo y colocación. Entre tales factores puede mencionarse la composición
granulométrica y el tamaño máximo del agregado, el consumo unitario de
cementante, los aditivos inclusores de aire y el diseño de la mezcla de
concreto.
ASENTAMIENTO
Y SANGRADO
En cuanto el
concreto queda en reposo, después de colocarlo y compactarlo dentro del espacio
cimbrado, se inicia un proceso natural mediante el cual los componentes más
pesados (cemento y agregados) tienden a descender en tanto que el agua,
componente menos denso, tiende a subir. A estos fenómenos simultáneos se les
llama respectivamente asentamiento y sangrado, y cuando se producen en exceso
se les considera indeseables porque provocan cierta estratificación en la masa
de concreto, según la cual se forma en la superficie superior una capa menos
resistente y durable por su mayor concentración de agua. Esta circunstancia
resulta particularmente inconveniente en el caso de pavimentos de concreto y de
algunas estructuras hidráulicas cuya capa superior debe ser apta para resistir
los efectos de la abrasión mecánica e hidráulica.
Los
principales factores que influyen en el asentamiento y el sangrado del concreto
son de orden intrínseco, y se relacionan con exceso de fluidez en las mezclas,
características deficientes de forma, textura superficial y granulometría en
los agregados (particularmente falta de finos en la arena) y reducido consumo
unitario y/o baja finura en el cementante.
Consecuentemente,
las medidas aplicables para moderar el asentamiento y el sangrado consisten en
inhibir la presencia de dichos factores, para lo cual es pertinente:
mezclas de
concreto con la consistencia menos fluida que pueda colocarse
satisfactoriamente en la estructura, y que posea el menor contenido unitario de
agua que sea posible, inclusive utilizando aditivos reductores de agua si es
necesario.
Utilizar
agregados con buena forma y textura superficial y con adecuada composición granulométrica;
en especial, con un contenido de finos en la arena que cumpla especificaciones
en la materia.
Ensayar el
uso de un aditivo incluso de aire, particularmente cuando no sea factible
cumplir con la medida anterior.
Incrementar
el consumo unitario de cemento y/o utilizar un cemento de mayor finura, como el
portland tipo III o el portland-puzolana. En relación con esta última medida,
es un hecho bien conocido la manera como se reduce la velocidad de sangrado de
la pasta al aumentar la superficie específica del cemento.
Sin embargo,
existe el efecto opuesto ya mencionado en el sentido de que un aumento de
finura en el cemento tiende a incrementar el requerimiento de agua de mezclado
en el concreto. Por tal motivo, es preferible aplicar esta medida limitadamente
seleccionando el cemento apropiado por otras razones más imperiosas y, si se
presenta problema de sangrado en el concreto, tratar de corregirlo por los
otros medios señalados, dejando el cambio de cemento por otro más fino como
última posibilidad.
Para fines
constructivos se considera que el tiempo medido desde que se mezcla el concreto
hasta que adquiere el fraguado inicial, es el lapso disponible para realizar
todas las operaciones inherentes al colado hasta dejar el concreto colocado y
compactado dentro del espacio cimbrado. De esta manera, este lapso previo al
fraguado inicial adquiere importancia práctica pues debe ser suficientemente
amplio para permitir la ejecución de esas operaciones en las condiciones del
trabajo en obra, pero no tan amplio como para que el concreto ya colocado
permanezca demasiado tiempo sin fraguar, ya que esto acarrearía dificultades de
orden técnico y económico.
La duración
del tiempo de fraguado del concreto depende de diversos factores extrínsecos
dados por las condiciones de trabajo en obra, entre los que destaca por sus
efectos la temperatura. En condiciones fijas de temperatura, el tiempo de
fraguado puede experimentar variaciones de menor cuantía derivadas del
contenido unitario, la clase y la finura del cemento.
Así, por
ejemplo, tienden a fraguar un poco más rápido:
a) las
mezclas de concreto de alto consumo de cemento que las de bajo consumo.
b) las
mezclas de concreto de cemento portland simple que las de cemento
portland-puzolana las mezclas de concreto de cemento portland tipo III que las
de portland tipo II.
Sin embargo,
normalmente estas variaciones en el tiempo de fraguado son de poca
significación práctica y no justifican hacer un cambio de cemento por este
solo.
EFECTOS EN
EL CONCRETO ENDURECIDO
ADQUISICIÓN
DE RESISTENCIA MECÁNICA
Conforme se
expuso previamente, la velocidad de hidratación y adquisición de resistencia de
los diversos tipos de cemento portland depende básicamente de la composición
química del Clinker y de la finura de molienda. De esta manera, un cemento con
alto contenido de silicato tricálcico (C3S) y elevada finura puede producir
mayor resistencia a corto plazo, y tal es el caso del cemento tipo III de alta
resistencia rápida. En el extremo opuesto, un cemento con alto contenido de
silicato dicálcico (C2S) y finura moderada debe hacer más lenta la adquisición
inicial de resistencia y consecuente generación de calor en el concreto, siendo
este el caso del cemento tipo IV. Dentro de estos límites de comportamiento, en
cuanto a la forma de adquirir resistencia, se ubican los otros tipos de cemento
portland.
En cuanto a
los cementos portland-puzolana, su adquisición inicial de resistencia suele ser
un tanto lenta debido a que las puzolanas no aportan prácticamente resistencia
a edad temprana. Por otra parte, resulta difícil predecir la evolución de
resistencia de estos cementos porque hay varios factores que influyen y no
siempre se conocen, como son el tipo de Clinker con que se elaboran y la
naturaleza, calidad y proporción de su componente puzolánico.
De acuerdo
con las tendencias mostradas puede considerarse que, para obtener el beneficio
adecuado de resistencia de cada tipo y clase de cemento en función de sus
características, lo conveniente es especificar la resistencia de proyecto del
concreto a edades que sean congruentes con dichas características.
Consecuentemente, estas edades pueden ser como sigue:
Tipo de
cemento que se Edad recomendable para especificar emplea en el concreto la
resistencia de proyecto
Portland III
14 ó 28 días
Portland I,
II y V 28 ó 90 días
Portland-puzolana
90 días, o más
En ausencia
de cemento tipo III, cuya disponibilidad en el mercado local es limitada, puede
emplearse cemento tipo I junto con un aditivo acelerante, previa verificación
de su compatibilidad y efectos en el concreto, tanto en lo que se refiere a su
adquisición de resistencia como a la durabilidad potencial de la estructura.
También es posible adelantar la obtención de la resistencia deseada en el
concreto, proporcionando la mezcla para una resistencia potencial más alta, ya
sea aumentando el consumo unitario de cemento, o empleando un aditivo reductor
de agua para disminuir la relación agua/cemento.
geNERACIÓN DE CALOR
En el curso
de la reacción del cemento con el agua, o hidratación del cemento, se produce
desprendimiento de calor porque se trata de una reacción de carácter
exotérmico. Si el calor que se genera en el seno de la masa de concreto no se
disipa con la misma rapidez con que se produce, queda un remanente que al
acumularse incrementa la temperatura de la masa.
El
calentamiento del concreto lo expande, de manera que posteriormente al
enfriarse sufre una contracción, normalmente restringida, que genera esfuerzos
de tensión capaces de agrietarlo. La posibilidad de que esto ocurra tiende a
ser mayor a medida que aumenta la cantidad y velocidad de generación de calor y
que disminuyen las facilidades para su pronta disipación. Es decir, el riesgo
de agrietamiento de origen térmico se incrementa cuando se emplea un cemento de
alta y rápida hidratación, como el tipo III, y las estructuras tienen gran
espesor. Obviamente, la simultaneidad de ambos factores representa las
condiciones pésimas en este aspecto.
Consecuentemente
con lo anterior, una de las medidas recomendables cuando se trata de construir
estructuras voluminosas de concreto consiste en utilizar cementos que
comparativamente generen menos calor de hidratación. En la Tabla 1.6 se
reproducen datos del Informe ACI 225 R (16) relativos al calor de hidratación
calculado para diversos tipos de cementos portland actuales.
En lo
referente a los cementos portland-puzolana, su calor de hidratación depende del
tipo de Clinker que contiene y de la actividad y proporción de su componente
puzolánico. De manera general se dice que una puzolana aporta aproximadamente
la mitad del calor que genera una cantidad equivalente de cemento. Por
consiguiente, cuando se comparan en este aspecto dos cementos, uno portland y
otro portland-puzolana elaborados con el Mismo Clinker, puede esperarse en el segundo
una disminución del calor de hidratación por una cantidad del orden de la mitad
del que produciría el Clinker sustituido por la puzolana, si bien es
recomendable verificarlo mediante prueba directa porque hay casos en que tal
disminución es menor de lo previsto (16).
Para
establecer un criterio de clasificación de los cementos portland en cuanto a
generación de calor, es pertinente definir ciertos límites. Así, haciendo
referencia al calor de hidratación a 7 días de edad, en el portland tipo IV que
por definición es de bajo calor puede suponer se alrededor de 60 cal/g; en el
extremo opuesto se ubica el portland tipo III con un calor del orden de 100
cal/g, ya medio intervalo se sitúa el Portland tipo II sin requisitos
especiales con un calor cercano a 80 cal/g, y al cual se le considera de
moderado calor de hidratación.
En las
condiciones actuales de la producción local, solamente es factible disponer de
los cementos portland tipo II y portland-puzolana, para las estructuras de
concreto en que se requiere moderar el calor producido por la hidratación del
cemento. Sobre esta base, y considerando dos grados de moderación.
EL CONTROL
COMO FACTOR DE SELECCIÓN
TRABAJABILIDAD
Claramente
un concreto apropiadamente diseñado debe permitir ser colocado y compactado
apropiadamente con el equipamiento disponible. El acabado que permite el
concreto debe ser el requerido y la segregación y sangrado deben ser
minimizados. Como regla general el concreto debe ser suministrado con la
trabajabilidad mínima que permita una adecuada colocación. La cantidad de agua
requerida por trabajabilidad dependerá principalmente de las
Características
de los agregados en lugar de las características del cemento. Cuando la
trabajabilidad debe ser mejorada, el rediseño de la mezcla debe consistir en
incrementar la cantidad de mortero en lugar de incrementar simplemente el agua
y los finos (cemento). Debido a esto es esencial una cooperación entre el
diseñador y el constructor para asegurar una buena mezcla de concreto. En
algunos casos una menos mezcla económica podría ser la mejor solución. Y se
deben prestar oídos sordos al frecuente pedido, en obra, de “más agua”.
RESISTENCIA
Y DURABILIDAD
En general
las especificaciones del concreto requerirán una resistencia mínima a
compresión. Estas especificaciones también podrían imponer limitaciones en la
máxima relación agua/cemento (a/c) y el contenido mínimo de cemento. Es
importante asegurar que estos requisitos no sean mutuamente incompatibles.
Como veremos
en otros capítulos, no necesariamente la resistencia a compresión a 28 días
será la más importante, debido a esto la resistencia a otras edades podría
controlar el diseño.
Las
especificaciones también podrían requerir que el concreto cumpla ciertos
requisitos de durabilidad, tales como resistencia al congelamiento y deshielo o
ataque químico.
Estas consideraciones
podrían establecer limitaciones adicionales en la relación agua cemento (a/c),
el contenido de cemento y en adición podría requerir el uso de aditivos.
Entonces, el
proceso de diseño de mezcla, envuelve cumplir con todos los requisitos antes vistos.
Asimismo debido a que no todos los requerimientos pueden ser optimizados
simultáneamente, es necesario compensar unos con otros; (por ejemplo puede ser
mejor emplear una dosificación que para determinada cantidad de cemento no
tiene la mayor resistencia a compresión pero que tiene una mayor
trabajabilidad). Finalmente debe ser recordado que incluso la mezcla perfecta
no producirá un concreto apropiado si no se lleva a cabo procedimientos
apropiados de colocación, acabado y curado.
RESISTENCIA
MECÁNICA DEL CONCRETO Y RESISTENCIA A LA COMPRESIÓN
Desde el
momento en que los granos del cemento inician su proceso de hidratación
comienzan las reacciones de endurecimiento, que se manifiestan inicialmente con
el “atiesamiento” del fraguado y continúan luego con una evidente ganancia de
resistencias, al principio de forma rápida y disminuyendo la velocidad a medida
que transcurre el tiempo.
En la
mayoría de los países la edad normativa en la que se mide la resistencia
mecánica del concreto es la de 28 días, aunque hay una tendencia para llevar
esa fecha a los 7 días. Es frecuente determinar la resistencia mecánica en
periodos de tiempo distinto a los de 28 días, pero suele ser con propósitos
meramente informativos. Las edades más usuales en tales casos pueden ser 1, 3,
7, 14, 90 y 360 días. En algunas ocasiones y de acuerdo a las características
de la obra, esa determinación no es solo informativa, si no normativa, fijado
así en las condiciones contractuales.
¿POR QUÉ 28
DÍAS?
La edad de
28 días se eligió en los momentos en que se comenzaba a estudiar a fondo la
tecnología del concreto, por razones técnicas y prácticas. Técnicas porque para
los 28 días ya el desarrollo de resistencia está avanzado en gran proporción y
para la tecnología de la construcción esperar ese tiempo no afectaba
significativamente la marcha de las obras. Prácticas porque 28 días es un
múltiplo de los días de la semana y evita ensayar en día festivo un concreto
que se vació en días laborables. Pero las razones técnicas han cambiado
sustancialmente porque con los métodos constructivos actuales 28 días puede
significar un decisivo adelanto de la obra por encima de los volúmenes de
concreto cuya calidad no se conoce.
La velocidad
de ganancia de resistencia mecánica del concreto depende de numerosas variables
y resultan muy diferentes entre unos y otros concretos. De esas variables, la
más importante puede ser la composición química del cemento, la misma finura,
la relación agua cemento, que cuanto más baja sea favorece la velocidad, la
calidad intrínseca de los agregados, las condiciones de temperatura ambiente y
la eficiencia de curado. Esto hace que los índices de crecimiento de la
resistencia no pueden ser usados en forma segura o precisa con carácter general
para cualquier concreto.
Todos los
comportamientos de la resistencia mecánica del concreto han llevado a conocer
día a día la naturaleza del concreto:
El concreto
es una masa endurecida que por su propia naturaleza es discontinua y
heterogénea. Las propiedades de cualquier sistema heterogéneo dependen de las
características físicas y químicas de los materiales que lo componen y de las
interacciones entre ellos. Con base en lo anterior, la resistencia del concreto
depende principalmente de la resistencia e interacción de sus fases
constituyentes:
– La resistencia de la pasta hidratada y
endurecida (matriz).
– La resistencia de las partículas del
agregado.
– La resistencia de la interface
matriz-agregado.
FACTORES QUE
INFLUYEN EN LA RESISTENCIA MECÁNICA DEL CONCRETO
CONTENIDO DE
CEMENTO:
El cemento
es el material más activo de la mezcla de concreto, por tanto sus
características y sobre todo su contenido (proporción) dentro de la mezcla
tienen una gran influencia en la resistencia del concreto a cualquier edad. A
mayor contenido de cemento se puede obtener una mayor resistencia y a menor
contenido la resistencia del concreto va a ser menor.
RELACIÓN
AGUA-CEMENTO Y CONTENIDO DE AIRE:
En el año de
1918 Duff Abrams formuló la conocida “Ley de Abrams”, según la cual, para los
mismos materiales y condiciones de ensayo, la resistencia del concreto
completamente compactado, a una edad dada, es inversamente proporcional a la
relación agua-cemento. Este es el factor más importante en la resistencia del
concreto:
Relación
agua-cemento = A/C
Donde:
A= Contenido
de agua en la mezcla en kg
C= Contenido
de cemento en la mezcla en kg
De acuerdo
con la expresión anterior, existen dos formas de que la relación agua-cemento
aumente y por tanto la resistencia del concreto disminuya: aumentando la
cantidad de agua de la mezcla o disminuyendo la cantidad de cemento. Esto es
muy importante tenerlo en cuenta, ya que en la práctica se puede alterar la
relación agua-cemento por adiciones de agua después de mezclado el concreto con
el fin de restablecer asentamiento o aumentar el tiempo de manejabilidad, lo
cual va en detrimento de la resistencia del concreto y por tanto esta práctica
debe evitarse para garantizar la resistencia para la cual el concreto fue
diseñado.
También se
debe tener en cuenta si el concreto va a llevar aire incluido (naturalmente
atrapado más incorporado), debido a que el contenido de aire reduce la
resistencia del concreto, por lo tanto para que el concreto con aire incluido
obtenga la misma resistencia debe tener una relación agua-cemento más baja.
ESTIMACIÓN
DEL AGUA DE MEZCLADO Y CONTENIDO DE AIRE
La tabla,
preparada en base a las recomendaciones del Comité 211 del ACI, nos proporciona
una primera estimación del agua de mezclado para concretos hechos con
diferentes tamaños máximos de agregado con o sin aire incorporado.
Como se
observa, la tabla no toma en cuenta para la estimación del agua de mezclado las
incidencias del perfil, textura y granulometría de los agregados. Debemos hacer
presente que estos valores tabulados son lo suficientemente aproximados para
una primera estimación y que dependiendo del perfil, textura y granulometría de
los agregados, los valores requeridos de agua de mezclado pueden estar algo por
encima o por debajo de dichos valores.

INFLUENCIA
DE LOS AGREGADOS:
La
distribución granulométrica juega un papel importante en la resistencia del
concreto, ya que si esta es continua permite la máxima capacidad del concreto
en estado fresco y una mayor densidad en estado endurecido, lo que se traduce
en una mayor resistencia.
La forma y
textura de los agregados también influyen. Agregados de forma cúbica y rugosa
permiten mayor adherencia de la interface matriz-agregado respecto de los
agregados redondeados y lisos, aumentando la resistencia del concreto. Sin
embargo este efecto se compensa debido a que los primeros requieren mayor
contenido de agua que los segundos para obtener la misma manejabilidad.
La
resistencia y rigidez de las partículas del agregado también influyen en la
resistencia del concreto.
TAMAÑO
MÁXIMO DEL AGREGADO
Antes de
entrar a mirar cómo influye el tamaño máximo en la resistencia del concreto, se
debe mencionar el término “eficiencia del cemento” el cual se obtiene de
dividir la resistencia de un concreto por su contenido de cemento.
Recientes
investigaciones sobre la influencia del tamaño máximo del agregado en la
resistencia del concreto concluyen lo siguiente:
Para
concretos de alta resistencia, mientras mayor sea la resistencia requerida,
menor debe ser el tamaño del agregado para que la eficiencia del cemento sea
mayor.
Para
concretos de resistencia intermedia y baja, mientras mayor sea el tamaño del
agregado, mayor es la eficiencia del cemento.
En términos
de relación agua-cemento, cuando esta es más baja, la diferencia en resistencia
del concreto con tamaños máximos, menores o mayores es más pronunciada.
SELECCIÓN DE
TAMAÑO MÁXIMO DEL AGREGADO
Las Normas de
Diseño Estructural recomiendan que el tamaño máximo nominal del agregado grueso
sea el mayor que sea económicamente disponible, siempre que sea compatible con
las dimensiones y características de la estructura.
La Norma
Técnica de Edificación E. 060 prescribe que el agregado grueso no deberá ser
mayor de:
a) 1/5 de la
menor dimensión entre las caras de encofrados; o
b) 1/3 del
peralte de la losa; o
c) 3/4 del
espacio libre mínimo entre barras individuales de refuerzo, paquetes de barras,
tendones o ductos de pre esfuerzo.
El tamaño
máximo nominal determinado aquí, será usado también como tamaño máximo
simplemente. Se considera que, cuando se incrementa el tamaño máximo del
agregado, se
Reducen los
requerimientos del agua de mezcla, incrementándose la resistencia del concreto.
En general este principio es válido con agregados hasta 40mm (1½’’). En tamaños
mayores, sólo es aplicable a concretos con bajo contenido de cemento.
INFORMACION
REQUERIDA PARA EL DISEÑO DE MEZCLAS
- Análisis
granulométrico de los agregados
- Peso
unitario compactado de los agregados (fino y grueso)
- Peso
específico de los agregados (fino y grueso)
- Contenido
de humedad y porcentaje de absorción de los agregados (fino y grueso)
- Perfil y
textura de los agregados
- Tipo y
marca del cemento
- Peso
específico del cemento
- Relaciones
entre resistencia y la relación agua/cemento, para combinaciones posibles
de cemento y agregados.
PASOS PARA
EL PROPORCIONA MIENTO
Podemos
resumir la secuencia del diseño de mezclas de la siguiente manera:
1. Estudio
detallado de los planos y especificaciones técnicas de obra.
2. Elección
de la resistencia promedio (‘) cr f.
3. Elección
del Asentamiento (Slump)
4. Selección
del tamaño máximo del agregado grueso.
5.
Estimación del agua de mezclado y contenido de aire.
6. Selección
de la relación agua/cemento (a/c).
7. Cálculo
del contenido de cemento.
8.
Estimación del contenido de agregado grueso y agregado fino.
9. Ajustes
por humedad y absorción.
10. Cálculo
de proporciones en peso.
11. Cálculo
de proporciones en volumen.
12. Cálculo
de cantidades por tanda.
FRAGUADO DEL
CONCRETO
Otro factor
que afecta la resistencia del concreto es la velocidad de endurecimiento que
presenta la mezcla al pasar del estado plástico al estado endurecido, es decir
el tiempo de fraguado. Por tanto es muy importante su determinación.
EDAD DEL
CONCRETO
En general,
se puede decir que a partir del momento en que se presenta el fraguado final
del concreto, comienza realmente el proceso de adquisición de resistencia, el
cual va aumentando con el tiempo.
Con el fin
de que la resistencia del concreto sea un parámetro que caracterice sus
propiedades mecánicas, se ha escogido arbitrariamente la edad de 28 días como
la edad en la que se debe especificar el valor de resistencia del concreto.
Se debe
tener en cuenta que las mezclas de concreto con menor relación agua-cemento
aumentan de resistencia más rápidamente que las mezclas de concreto con mayor
relación agua-cemento.
CURADO DEL
CONCRETO:
El curado
del concreto es el proceso mediante el cual se controla la pérdida de agua de
la masa de concreto por efecto de la temperatura, sol, viento, humedad
relativa, para garantizar la completa hidratación de los granos de cemento y
por tanto garantizar la resistencia final del concreto. El objeto del curado es
mantener tan saturado como sea posible el concreto para
Permitir la
total hidratación del cemento; pues si está no se completa la resistencia final
de los concretos se disminuirá.
TEMPERATURA:
La
temperatura es otro de los factores externos que afecta la resistencia del
concreto, y su incidencia es la siguiente:
Durante el
proceso de curado, temperaturas más altas aceleran las reacciones químicas de
la hidratación aumentando la resistencia del concreto a edades tempranas, sin
producir efectos negativos en la resistencia posterior.
Temperaturas
muy altas durante los procesos de colocación y fraguado del concreto
incrementan la resistencia a muy temprana edad pero afectan negativamente la
resistencia a edades posteriores, especialmente después de los 7 días, debido a
que se da una hidratación superficial de los granos de cemento que producen una
estructura físicamente más pobre y porosa.
RESISTENCIA
A LA COMPRESIÓN DEL CONCRETO
La
resistencia a la compresión simple es la característica mecánica principal del
concreto. Se define como la capacidad para soportar una carga por unidad de
área, y se expresa en términos de esfuerzo, generalmente en kg/cm2, MPa y con
alguna frecuencia en libras por pulgada cuadrada (psi).
El ensayo
universalmente conocido para determinar la resistencia a la compresión, es el
ensayo sobre probetas cilíndricas elaboradas en moldes especiales que tienen
150 mm de diámetro y 300 mm de altura. Las normas NTC 550 y 673 son las que
rigen los procedimientos de elaboración de los cilindros y ensayo de
resistencia a la compresión respectivamente.
ESPECIFICACIONES
TÉCNICAS
Antes de
diseñar una mezcla de concreto debemos tener en mente, primero, el revisar los
planos y las especificaciones técnicas de obra, donde podremos encontrar todos
los requisitos que fijó el ingeniero proyectista para que la obra pueda cumplir
ciertos requisitos durante su vida útil.

MIS VÍDEOS
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